viernes, 27 de febrero de 2015

¡Se viene Leyendario!

En los primeros días de marzo verá la luz el primer número de Leyendario, mitos, leyendas y algo más. Espero comentarios. ¡Gracias!

jueves, 22 de enero de 2015

La garza blanca


Su plumaje blanco y su porte elegante se distinguen de lejos cerca de un curso de agua o en un campo inundado. Cuando vuela, lentamente y con el cuello recogido, se recorta su silueta en el color celeste, gris o rosado del cielo.
De pie en el fondo, observa quieta el curso de agua, para lanzar un picotazo certero cuando un pez o una rana pasa por allí. Si nada consigue, se conforma, ya en tierra, con algún insecto o un pequeño reptil.
Sus plumas nupciales –egretas- casi la llevaron a la extinción en el siglo XIX, cuando se las usaba para adornar los sombreros. Por suerte, la moda pasó y las poblaciones de garzas sobrevivieron. Hubiera sido una pena no ver más a estas bellísimas aves que están presentes hasta en la mitología griega. ¿No les parece?

lunes, 19 de enero de 2015

BlaBlerías de enero

En enero, como siempre, varios cuentos, un poema y artículos que te van a interesar, de aquí, de allá y de más allá. Y no olvides que en cada triangulito encerrado en un pequeño círculo, hay algo lindo para escuchar. Es hora del placer.


Click en este link: http://joom.ag/Dbjb

Cuentos para acariciar el alma



El 10 de enero tuve el enorme placer de participar en el encuentro organizado por Ilda Viñals, junto a Daniel Britto, Teresita Fernández, Deolinda Colman, dos músicos deliciosos, Matilde Guerrero y Laura Finger. Aquí, algunas imágenes.


 ¡Gracias por las fotos, Daniel!









viernes, 9 de enero de 2015

Invitación (Cuento)


    El muchacho se parecía a la palabra fantasma. Pero no era un fantasma; yo estaba segura. Lo veía todos los días en la estación Acoyte del subte A. Todas las mañanas, yo esperaba en el andén, para ir al trabajo. Él me saludaba junto al cartel de propaganda, en medio de las vías.
   Sonreía, agitaba su mano izquierda (porque con la derecha sostenía la jabalina) e inclinaba su cabeza, mientras me decía “Buen día, preciosa”. Era bastante alto, de cabello oscuro y ojos grandes. Su sonrisa dejaba ver los dientes blanquísimos y estiraba los labios gruesos. Llevaba ropa deportiva: pantalón corto azul, remera blanca y zapatillas del mismo color. La ropa parecía un poco antigua.
   Las primeras veces, yo miraba a la gente que estaba a mi lado. Nadie parecía reparar en él. Una vez, me animé y le pregunté a un hombre gris de traje gris con portafolios gris:
    —¿No le parece peligroso que aquel muchacho esté en medio de las vías?
    —¿Qué muchacho? —preguntó el hombre gris.

lunes, 3 de noviembre de 2014

"Cómo nace un texto" por Jorge Luis Borges

Empieza por una suerte de revelación. Pero uso esa palabra de un modo modesto, no ambicioso. Es decir, de pronto sé que va a ocurrir algo y eso que va a ocurrir puede ser, en el caso de un cuento, el principio y el fin.

En el caso de un poema, no: es una idea más general, y a veces ha sido la primera línea. Es decir, algo me es dado, y luego ya intervengo yo, y quizá se echa todo a perder.

miércoles, 8 de octubre de 2014

BlaBlerías de octubre

¡Salió la nueva BlaBlerías!

Más páginas, más artículos, más fotos, más videos. Para disfrutar y compartir.
Este es el link: http://joom.ag/xE4b


viernes, 26 de septiembre de 2014

Puntualidad (cuento)

La persistencia de la memoria de Salvador Dalí
Son las doce menos cinco. La señora, que debe salir de su casa a las doce en punto vestida con pantalón negro y saco rojo, se monta en su bicicleta  y parte por la calle de tierra.

De pronto se detiene sin apoyar en el suelo ningún pie. Se diría que se detiene en el tiempo y no en el espacio. Ninguna parte de su cuerpo se mueve: ni la mirada al frente, ni  la sonrisa discreta, ni el cabello volado por la brisa.

martes, 23 de septiembre de 2014

Un título para el cuento

Cómo elegir un buen título para tu cuento


A veces lo que surge primero es el título y a partir de él se desarrolla la idea. Pero esto no es lo habitual, no. Generalmente, una vez terminado y revisado el cuento, nos preguntamos qué título le vendría bien.

Cuando no se presenta espontáneamente, nos vemos obligados a recurrir a algún método para crearlo.