El martes 3 de mayo a las 16.00 estaremos algunas de las autoras del libro "Desde las ocho" en la Feria del libro: Stand 103 del Pabellón azul.
martes, 26 de abril de 2022
miércoles, 20 de abril de 2022
En el baño (Cuento)
—¡Ocupado! —gritó.
—Disculpe. No está puesta la traba.
No hubo respuesta. Cuando entró en el cubículo de al lado, escuchó el trac de la otra puerta. Puso tiras de papel sobre la tabla y se sentó. En ese momento, escuchó el inequívoco y desagradable sonido de la otra mujer que vomitaba. Tuvo que contener una arcada; siempre le pasaba lo mismo: no toleraba eso ni en las películas.
—¿Está usted bien? —preguntó en un esfuerzo.
—Sí… bueno… no… Pero no se preocupe.
Decálogo del escritor
Augusto Monterroso
sábado, 9 de abril de 2022
El caldén (Leyenda)
Cuenta la leyenda que, entre los ranqueles de la provincia de La Pampa, vivía, hace mucho tiempo, Witrú, un indiecito bravo y rebelde. Era chiquito y, sin embargo, no se dejaba mandar, siempre protestaba por todo y no aceptaba ninguna clase de injusticia.
Witrú creció, aprendió a respetar a los mayores, se hizo hábil en el uso de la lanza y se convirtió en un joven valiente y fuerte, capaz de enfrentar a cualquier enemigo para defender a los de su raza.
Hubiera y habría
Estos dos tiempos verbales siempre generan
confusión. ¡Y se usan tan mal! Se leen y se escuchan mal combinados en la
televisión, en la radio, en discursos, ¡hasta en libros!
El tiempo verbal que comienza con hubiera
o hubiese, es el pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo. El que
empieza con el auxiliar habría es el potencial o condicional compuesto.
Los dos se refieren a algo pasado, a algo que no sucedió. Los dos dependen de una acción o condición anterior, también pasada.¿Cuál es entonces la diferencia entre el uso de estos tiempos? Vamos a los ejemplos:
jueves, 7 de abril de 2022
¿Decidida? (poema)
Hoy estoy decidida.
Sé que si pongotodo mi esfuerzo
en esa, mi meta
y subo siempre
subo altiva
sin mirar jamás
hacia abajo
ni hacia atrás
llegaré bien alto.
Y con fuerza
con firmeza
con alegría
alcanzaré
sin duda
las estrellas.
Hoy
estoy decidida.
Dodecálogo de un cuentista
Andrés Neuman
Nació en Buenos Aires en 1977. Hijo de músicos argentinos, se exilió a Granada durante la dictadura militar. Más tarde, se licenció en Filología Hispánica. Es narrador, poeta, traductor, bloguero y columnista. Ha publicado numerosas obras y recibido muchos premios por ellas. La consagración como novelista le llegó con El viajero del siglo. Ha desarrollado una intensa labor de divulgación del relato breve: El que espera, Alumbramiento, Hacerse el muerto. Ha publicado muchos libros de poema
domingo, 3 de abril de 2022
Manzanas asadas
Lavar las manzanas
rojas sedosas ardientes
ahuecarlas en la parte superior
hambrientas de sexo
hacerles con la punta del cuchillo un corte
muy superficial apenasDecálogo para cuentistas
Julio Ramón Ribeyro
Nació en Lima, Perú, en 1929. Fue escritor y diplomático. Todos sus cuentos fueron recopilados en un solo volumen bajo el título La palabra del mudo, en cuyo prólogo se encuentra el decálogo que he transcripto. Su obra se completa con las novelas Los geniecillos dominicales, Crónica de San Gabriel y Cambio de guardia, y sus diarios, La tentación del fracaso. Falleció en Lima en 1994.
I El cuento debe contar una historia. No hay cuento sin historia. El cuento se ha hecho para que el lector pueda a su vez contarlo.
sábado, 2 de abril de 2022
Decálogo del perfecto cuentista
Horacio Quiroga
Nació en Salto, Uruguay, en1878. Maestro en el arte de la narración corta con libros como Cuentos
de amor de locura y de muerte o La gallina degollada y otros
cuentos, aunque también cultivó la poesía con Los arrecifes de
coral y la novela con Pasado amor y Anaconda.
Para los niños escribió el libro Cuentos de la selva. Este
“Decálogo” es de 1927. Sufría de cáncer en el estómago y, finalmente, se
suicidó con cianuro. en Buenos Aires, Argentina, en 1937.
Rocío Mikulic
I Cree en un maestro —Poe, Maupassant, Kipling, Chejov— como en Dios mismo.
II Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.







