Un aullido ensordecedor interrumpió todas las conversaciones.
Mariana dejó de comentarle a
Araceli las novedades del club de bridge. Esteban y Hernán dejaron la pelota en
el aire en el relato del gol increíble del delantero de San Lorenzo. Mónica
pegó un respingo y, sin proponérselo, dejó caer el celular; su hermano, del
otro lado de la comunicación, repetía “hola, hola” …
–¿Escucharon eso? –preguntó Mariana
sin esperar respuesta.
¿–De dónde vino? –quiso saber
Mónica.
Comenzó la discusión: del
departamento de la derecha o del de la izquierda, del de arriba o del de abajo,
del pasillo, de la calle… Imposible ponerse de acuerdo.
–Las paredes de estos edificios
nuevos son de papel –aseguró Esteban–. Eso vino del departamento de al lado –Y
señaló a la derecha.
–¿Quién vive ahí? –quiso saber Hernán.










