sábado, 9 de abril de 2022

El caldén (Leyenda)

Cuenta la leyenda que, entre los ranqueles de la provincia de La Pampa, vivía, hace mucho tiempo, Witrú, un indiecito bravo y rebelde. Era chiquito y, sin embargo, no se dejaba mandar, siempre protestaba por todo y no aceptaba ninguna clase de injusticia.

Witrú creció, aprendió a respetar a los mayores, se hizo hábil en el uso de la lanza y se convirtió en un joven valiente y fuerte, capaz de enfrentar a cualquier enemigo para defender a los de su raza.

Hubiera y habría

 

Estos dos tiempos verbales siempre generan confusión. ¡Y se usan tan mal! Se leen y se escuchan mal combinados en la televisión, en la radio, en discursos, ¡hasta en libros!

El tiempo verbal que comienza con hubiera o hubiese, es el pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo. El que empieza con el auxiliar habría es el potencial o condicional compuesto.

Los dos se refieren a algo pasado, a algo que no sucedió. Los dos dependen de una acción o condición anterior, también pasada.¿Cuál es entonces la diferencia entre el uso de estos tiempos? Vamos a los ejemplos:

jueves, 7 de abril de 2022

¿Decidida? (poema)

 Hoy estoy decidida.

            Sé que si pongo

              todo mi esfuerzo

                    en esa, mi meta

                          y subo siempre

                                     subo altiva

                                  sin mirar jamás

                                            hacia abajo

                                             ni hacia atrás

                                            llegaré bien alto.

                                                      Y con fuerza

                                                            con firmeza

                                                                  con alegría

                                                                         alcanzaré

                                                                              sin duda

                                                                             las estrellas.

                                                                                             Hoy

                                                                                 estoy decidida.

Dodecálogo de un cuentista

 

Andrés Neuman


Nació en Buenos Aires en 1977. Hijo de músicos argentinos, se exilió a Granada durante la dictadura militar. Más tarde, se licenció en Filología Hispánica. Es narrador, poeta, traductor, bloguero y columnista. Ha publicado numerosas obras y recibido muchos premios por ellas. La consagración como novelista le llegó con El viajero del siglo. Ha desarrollado una intensa labor de divulgación del relato breve: El que espera, Alumbramiento, Hacerse el muerto. Ha publicado muchos libros de poema
Contar un cuento es saber guardar un secreto.

domingo, 3 de abril de 2022

Manzanas asadas

 Lavar las manzanas

 rojas sedosas ardientes

 ahuecarlas en la parte superior

 hambrientas de sexo

 hacerles con la punta del cuchillo un corte

 muy superficial

 apenas

 que no se note nada

 en forma de espiral

 hacia el placer prohibido.
 
 Colocar en una budinera media   taza de vino
 
 dulce empalagoso

 alivianado con lágrimas.

 Poner allí las manzanas 

 ahora que te fuiste

 y dentro de cada una

 una cucharada de azúcar 

 y una pizca de lujuria.

 Cocinar en horno caliente

 sin culpa

 sin remordimientos.

 Y esperar la noche 

 satisfecha 

 tranquila

 
inocente.

Decálogo para cuentistas

 Julio Ramón Ribeyro


Nació en Lima, Perú, en 1929. Fue escritor y diplomático. Todos sus cuentos fueron recopilados en un solo volumen bajo el título La palabra del mudo, en cuyo prólogo se encuentra el decálogo que he transcripto. Su obra se completa con las novelas Los geniecillos dominicales, Crónica de San Gabriel y Cambio de guardia, y sus diarios, La tentación del fracaso. Falleció en Lima en 1994.

El cuento debe contar una historia. No hay cuento sin historia. El cuento se ha hecho para que el lector pueda a su vez contarlo.

sábado, 2 de abril de 2022

Decálogo del perfecto cuentista

 Horacio Quiroga

Rocío Mikulic
Nació en Salto, Uruguay, en1878. Maestro en el arte de la narración corta con libros como Cuentos de amor de locura y de muerte o La gallina degollada y otros cuentos, aunque también cultivó la poesía con Los arrecifes de coral y la novela con Pasado amor y Anaconda. Para los niños escribió el libro Cuentos de la selva. Este “Decálogo” es de 1927. Sufría de cáncer en el estómago y, finalmente, se suicidó con cianuro. en Buenos Aires, Argentina, en 1937.

Cree en un maestro —Poe, Maupassant, Kipling, Chejov— como en Dios mismo.

II Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.

Consejos para un buen escritor

 Kuidado con la hortografiá los, singos de puntuacion y no olvides que la claridad cristalina de las aguas es la mejor forma de demostrar que eres un gran escritor.


1. Lo primero hes conozer vien la hortografia.

2. Cuide la concordancia, el cual son necesaria para que Ud. no caigan en aquellos errores.

3. Y nunca empiece por una conjunción.

4. Evite las repeticiones, evitando así repetir y repetir lo que ya ha repetido repetidamente.

martes, 29 de marzo de 2022

Bienvenida (poema)


El pertinaz sosiego de mi perro

aguarda el final

del abandono

tras el malecón barrera de la puerta.

           La noche tarda.

                La luna es fría.


De pronto estalla

el pequeño milagro cotidiano.

El sencillo susurro de una llave

sacude la indolencia

pichón piedra

y un asombro de nido

me tapiza 

con caricias rescatadas.

                                                                                                 

Marita von Saltzen


 

Usemos los dos puntos


    • Se trata de un signo de puntuación muy útil, que marca una pausa mayor que una coma y menor que un punto (como el punto y coma, que algunas veces tiene la misma función). Se usan para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en relación con el texto precedente.


      ¿Cuándo se usan?

      Dan pie a una enumeración explicativa: 

                  Ayer me probé dos vestidos: uno azul y otro rojo.

      Al revés del caso anterior, cuando la enumeración está antes: 

                  Azul y rojo: esos eran lo colores de los vestidos que me probé ayer.